Alberto Platero: del pibe que atajaba en primera y luego en River, a presidente de la Liga Sanjuanina

Atajó en varios clubes de San Juan y de Buenos Aires, entre ellos River Plate. Hoy rige los destinos de la Liga Sanjuanina de Fútbol.

 Alberto Platero es uno de esos hombres que, para los memoriosos, es imposible no relacionar con momentos importantes del fútbol sanjuanino.

El hombre, nacido un 11 de septiembre, dice que -seguramente- fue su mamá la que lo acercó al deporte de sus amores, ya que tiene en la memoria su primera foto de niño con una pelota.

Su infancia la recuerda en Santa Lucía, cerca de la cancha de Alianza (antes de su fusión con Atlético de la Juventud), club con el que su familia estaba plenamente identificado. Recuerda los primeros partidos en un potrerito que estaba en la esquina de los Platero (Gorriti y Lencina), porque allí tenía la casa de su abuela y el almacén “Sol de Mayo”.

Desde chico, tal vez porque era el menor de todos, jugaba al arco y le gustaba, aunque recuerda que a los 13-14 años se desempeñaba en Cuarta División de Independiente como arquero y en quinta, jugaba de centrodelantero, hasta que vislumbró que se podía llegar a jugar en primera y se quedó como guardavallas. Y así fue que antes de cumplir 15 años, el titular, Finnemore, va a integrar la selección sanjuanina que disputaba la Copa Adrián Beccar Varela y se le da la posibilidad de debutar ante la decisión del técnico Ernesto Picot, quien lo eligió entre varios candidatos y de quien guarda muchos buenos recuerdos.
Es así que juega su primer partido en la división mayor frente a Del Bono, que hacía las veces de local en cancha de Los Andes, ganando 1-0. Se reconoce como bastante “loco” por sus actitudes cuando jugaba, ya que se sentía cómodo saliendo con el pie, como un líbero.

Hijo de Isidro y María Josefa, hermano de Enrique, Sonia y Mariela, comenzó sus estudios primarios en la Escuela Pellegrini y luego en la Ángel de Rojas, ya que su familia se mudó al Barrio Atlético, en Rawson. Las aulas de la Escuela Boero lo vieron recibirse de técnico constructor y, una vez, finalizada la secundaria, decidió dedicarse más de lleno al fútbol.

Avanzando en el tiempo, cómo no recordar el nacimiento del Club Trinidad, fruto de la fusión de Independiente y Los Andes y recuerda que debió esperar cuatro partidos para llegar a la titularidad porque delante de él tenía al recordado “Loco” Martín. Y allí permanece hasta que se da la oportunidad de jugar en las inferiores del fútbol de San Lorenzo de Almagro, con la mala suerte que el equipo de Boedo desciende, aunque lo califica como una gran experiencia, ya que vivía en una pensión que compartía con chicos de distintas provincias; posteriormente se da la chance de ir a River. Recuerda haber viajado en colectivo, acompañado por Ernesto Picot.

De Retiro fueron directamente a Núñez y de inmediato le dijeron que se cambiara. No podía creer ver a ídolos como Fillol, Kempes o Alonso en la misma cancha. Fue muy mimado en el club, recuerda su buena relación con el presidente Aragón Cabrera y que por ello le deban la posibilidad de estar detrás de los arcos cuando jugaba la selección que se preparaba para el mundial de España en 1982.

También se dio el gusto de integrar el banco de suplentes de la Primera División y hasta de llegar a jugar en partidos amistosos. Aquella fue una época complicada económicamente para River y -ante las pretensiones económicas de Trinidad- deciden no comprar su pase. En ese momento aparece la posibilidad de ir a Temperley y se concreta, jugando durante una temporada en ese equipo. Luego, asoma Huracán en su horizonte y estuvo tres semanas entrenando en Parque Patricios, aunque esta vez, Alberto se puso firme y le dijo a los dirigentes de Trinidad que no quería más préstamos; o lo vendían o regresaba a San Juan, ya cansado de no poder consolidarse en un club por lo que sucedía cada vez que llegaba fin de año y no se concretaba la venta.

 Al no llegar a un acuerdo, decide poner punto final a su incursión por Buenos Aires y vuelve a la provincia, retornando a cuidar el arco trinitense. No obstante, se mantuvo vigente y se dio el gusto de jugar los torneos regionales para Atlético Alianza y Sportivo Desamparados.

Cuando pasó su etapa de jugador se dedicó de lleno a la faz como comerciante y por allí su trabajo no le permitía dedicarle mucho tiempo al tema dirigencial en Trinidad, hasta que de a poco fue acercándose más, siendo el último vocal en la presidencia de Gallardo y al año siguiente llegó a ser el titular de la institución. Y fueron esos años los que lo fueron forjando como dirigente, aprendiendo de aciertos y errores y los que en un momento le permitieron animarse a ser candidato a la presidencia de la Liga Sanjuanina de Fútbol, cargo que ocupa desde 2016.

Se siente orgulloso del trabajo realizado junto a la gente que lo acompaña en su gestión, de los trabajos en el campo social, de haber recibido una liga con trece mil jugadores y hoy contar con veinticinco mil, del trabajo hecho con el futsal, el fútbol femenino, el trabajo con inferiores en la B, fútbol senior.

El recordado "Flaco" Platero, aquel gran arquero, hoy sigue al frente del ente máximo del fútbol sanjuanino y con deseos de seguir trabajando por el deporte.


Fuente: sisanjuan.gob.ar

GALERIA MULTIMEDIA
Alberto Platero, presidente del Club Trinidad en momentos de recibir el subsidio otorgado por el Senado de la Nación, que es entregado por el vicegobernador Sergio Uñac y la senadora nacional Marina Riofrío, a fines de 2013
Este es el equipo del Club Atlético Trinidad en 1980. De izquierda a derecha: Alberto Platero, Rubén Lliteras, Julio Arredondo, Antonio Martín, Raúl Paz y Juan Sánchez. Abajo: Aldo Rodríguez, Jorge Pereyra, Miguel Llirado, Carlos Escudero y Mario Grecco. Fuente: http://www.catrinidad.com.ar
Alberto Platero, presidente de la Liga Sanjuanina de Fútbol, en el estadio Becentenario de San Juan. (Fuente: San Juan gobierno)
Este es el equipo del Club Atlético Trinidad en 1980. De izquierda a derecha: Alberto Platero, Rubén Lliteras, Julio Arredondo, Antonio Martín, Raúl Paz y Juan Sánchez. Abajo: Aldo Rodríguez, Jorge Pereyra, Miguel Llirado, Carlos Escudero y Mario Grecco. Fuente: http://www.catrinidad.com.ar