Sottimano. Dos hermanos inseparables que llegaron de Piemonte

Luigi “Gino” y Letizia llegaron juntos a San Juan en 1913, forzados a dejar atrás al resto de su familia y su lugar de origen, Monchiero. Ella se casó con el vitivinicultor José Porolli. Él se destacó como empresario adquiriendo y administrando cines, y utilizando novedosas formas de publicidad.

La familia en Monchiero

Probablemente Luigi Giovanni Sottimano (1892) no imaginaba que aquel viaje que hizo a Argentina a principios de siglo XX, para acompañar a su hermana Letizia, cambiaría su vida y su destino para siempre. Ante todo estaba ella, que no era su única hermana, pero si una de las más cercanas a él. Aparte de ellos dos estaban: Agostina, Gioannin y Rossina.

Todos eran hijos de Consolata Ferrero y Giuseppe Sottimano, que era síndico (alcalde) del pueblo de Monchiero, en la provincia de Cúneo, en la región de Piemonte. Aparte, Giuseppe tenía cantina (bodega), viñedos y una fábrica que producía hielo, que luego vendía en las playas italianas de Alassio.

Los Sottimano tenían una buena posición económica. Gracias a eso, después de terminar la escuela, Luigi comenzó a estudiar ingeniería mecánica en Torino, todo un privilegio, porque años más tarde, en el lugar, se desarrollarían importantes marcas de vehículos, como FIAT. Pero la realidad cambió sus planes.


Un viaje sin retorno

Desde Argentina llegó, de regreso a Piemonte, José Porolli, buscando casarse con una paisana de su tierra. Letizia fue la elegida y José entregó una dote de 25 mil liras por ella, como se solía usar en esa época. Luego de contraer matrimonio, en 1913, se embarcaron en la segunda clase del Principessa Mafalda para radicarse en San Juan, donde los Porolli ya tenían algunas propiedades. Luigi viajó junto a su hermana para acompañarla y en el nuevo país comenzaron a llamarlo “Gino”.

San Juan era muy distinto al Monchiero que dejaron atrás. A Letizia le angustiaba la lejanía de su tierra y a eso se sumó la pérdida de un embarazo. Por eso le pedía a su hermano que no regresara y se quedara junto a ella. Y, al poco tiempo, se desató la Primera Guerra Mundial. El hermano más chico de los Sottimano, Goannin fue enviado al combate y el padre, Giuseppe, le escribió a Gino pidiéndole que se quedara en Argentina. Y no se equivocaba, el joven Gioannin murió en batalla y Giuseppe nunca pudo regresar porque se convirtió en un desertor de su tierra.


Cines en las salas y hasta en las plazas sanjuaninas

A pesar del dolor, Gino comenzó a crecer en estas nuevas tierras. Comenzó a dedicarse de forma innovadora a la publicidad y propaganda, y como lo hizo Estornell en San Juan, empezó a desarrollarse en el cine en otras ciudades. En San Luis compró el cine y la confitería Sportman y el cine San Martín, en ambos también había teatro y en esa época llevó a la ciudad a Libertad Lamarque, Agustín Magaldi, Carlos Gardel y Luis Sandrini, entre otros. Para promocionar las películas de las salas utilizaba una novedosa metodología. Alquilaba burros, le ponía carteles en los costados y los soltaba para que anduvieran por el centro.
 

El italiano siguió creciendo. En Mendoza compró el cine Rivadavia y fue en esa provincia que conoció a María de las Mercedes Fà Freire, de conocidas familias mendocinas y santafecinas. Se casaron en 1936, ella tenía veintiún años y él cuarenta y ocho y se fueron a vivir a Buenos Aires, donde Gino compró el cine Elite. Aunque estaba en la capital, cada tanto regresaba a San Juan, sobre todo para realizar un trabajo que le pedían los hermanos Cantoni: Proyectar películas en las plazas. Allí los italianos daban sus discursos, que en más de una oportunidad terminaban en grescas. Así fue que una vez Gino terminó con una bala en la pierna. Y en uno de esos viajes a esta provincia nació su hijo, Luis.

Lamentablemente, Mercedes murió siendo muy joven, cuando Luis tenía apenas seis años. A eso se agregó otra situación complicada, Gino formó sociedad con un hombre que lo estafó y perdió casi todo lo que tenía. Pero, afortunadamente, había logrado hacer importantes relaciones y las autoridades de la Compañía Exhibidora Argentina, que era dueña de más de cincuenta salas de cine y teatro en Buenos Aires y Uruguay, le pidieron que se hiciera cargo de la administración de la compañía. Allí trabajó hasta que se jubiló y entonces su hermana, Letizia, le pidió que regresara a San Juan. Ambos vivieron juntos hasta que fallecieron en la casa que está justo en la esquina de Avenida Libertador y lateral oeste de Circunvalación, en la capital de la provincia.


Los  hijos de los hermanos Sottimano

Aunque Letizia y Luigi no pudieron volver a ver a sus padres y a sus otros hermanos, acá construyeron sus propias familias.

Ella, casada con el viñatero José Porolli, tuvo cinco hijos:


»    Aída tuvo tres hijos: Horacio Recabarren, fallecido, Sergio Recabarren, Eduardo Recabarren. Todos fueron abogados pero se dedicaron a la vitivinicultura.

»    Juan se dedicó a la vitivinicultura, tenía fincas en Cochahual y al comercio. Tuvo dos hijas: Mónica, vive en Mendoza y Marcela, vive en Buenos Aires.

»    José, al igual que su padre, se dedicó a la vitivinicultura y fue padre de: Betina, Liliana, Marta,  José, contador  y Gerardo, abogado. Los cuatro mayores viven en Mendoza y el menor en San Juan.

»    Rolando, que también fue vitivinicultor, tuvo a: Alejandro, Fabiana y Rolando, los dos últimos viven en Mendoza.

»    Perla tuvo una sola hija, Stella Mary Villaplana, que es docente.

 

Por su parte Gino tuvo un solo hijo, Luis, que es el único de los primos Sottimano que vive. Él fue director administrativo en el Poder Judicial, director de Relaciones Públicas de Canal 8, secretario de directorio y jefe de publicidad de Diario Tribuna. Presidió la Asociación de Funcionarios y Empleados Judiciales en San Juan, el Consejo Nacional de Jubilados Judiciales de Argentina, el Círculo Piamontés de San Juan y la Federación Sanjuanina de Colectividades. Además, fue distinguido con el premio internacional “Piemontese nel Mondo” en 1999, que solo han recibido dos argentinos: él y el Papa Francisco cuando era cardenal.

 

Luis es padre de: Renzo, que vivió varios años en Italia, ahora está radicado en Mendoza, donde es un dueño de una empresa que construye edificios; Rosana, que es abogada y vive en España y Carla, que es ginecóloga.

GALERIA MULTIMEDIA
Familia Sottimano
María Mercedes Fá Freire junto a su madre, Clementina Freire.
Luis Sottimano Fá junto a su nieto, Julito Nacif Sottimano, su hija Carla y su esposa Mary Castilla Ramos.
Rolando Porolli Sottimano, su esposa Raquel Campodónico, Rosana y Alejandro Porolli.
Luis Sottimano Fá recibe el premio internacional Piemonteses en el mundo, en 1999.
Familia Sottimano
María Mercedes Fá Freire junto a su madre, Clementina Freire.
Luis Sottimano Fá junto a su nieto, Julito Nacif Sottimano, su hija Carla y su esposa Mary Castilla Ramos.
Rolando Porolli Sottimano, su esposa Raquel Campodónico, Rosana y Alejandro Porolli.
Luis Sottimano Fá recibe el premio internacional Piemonteses en el mundo, en 1999.
Luis Sottimano Fá junto a su nieto, Julito Nacif Sottimano, su hija Carla y su esposa Mary Castilla Ramos.
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