Diego Lucero
Tomás Nuñez

Diego Lucero

Un minero de Valladolid

Diego Lucero era hijo legítimo del capitán Alonso Rodríguez Lucero, sevillano de origen, y de Doña María Barrillos, natural de Toro. Habría nacido en Valladolid entre los años 1528 y 1530. Habría llegado a Chile en 1548 o 1549. Sirvió en las guerras de Arauco, en el sur de Chile, durante algunos años y figuró entre los fundadores de la villa La Imperial, donde vivía en 1554.

En 1561 vino a Cuyo como integrante de la expedición del capitán del Castillo, y asistió a la primera fundación de Mendoza, donde tuvo solar y chacra en el reparto de tierras. Igual beneficio obtuvo en el traslado y refundación de esa ciudad, hecho por el capitán Don Juan Jufré, en 1562. Lucero se avecindó en La Resurrección y fue designado regidor de su cabildo. El 13 de junio de 1562 figura como testigo en el acta de la fundación de San Juan de la Frontera, extendida por el escribano de juzgado Tomás Núñez. Lucero fue regidor del cabildo de la naciente villa y aparece en el plano fundacional como poseedor del solar de la esquina N.O. de la manzana ubicada en el lado sur de la Plaza Mayor. En 1569 era aún vecino de San Juan, donde ejercía la profesión de minero. Diego Lucero se habría casado varias veces. El primer matrimonio fue con Inés Núñez de Prado, hija de Juan Núñez de Prado, quizás el conquistador del valle calchaquí, y el segundo o tercero, con Doña María de Tobar. Tuvo Diego Lucero descendencia de ambas esposas. Con Inés Núñez de Prado sus hijos fueron: Alonso Rodríguez Lucero, capitán, vecino encomendero de San Juan de la Frontera; Diego Lucero, capitán, regidor de Mendoza en 1593; María Lucero y Úrsula Lucero. Con María Tobar, el vecino fundador Diego Lucero tuvo otros hijos: Diego Lucero de Tobar, nacido en La Serena, presbítero; Petronila de Tobar, monja clarisa; Juan Lucero de Tobar y Francisca Lucero de Tobar.
Según los registros históricos Diego Lucero debió ser persona de fortuna y valimiento personal, debido a sus bienes, pero también a las alianzas de familia establecidas mediante el casamiento de sus hijos con personas de nombre y fortuna de la sociedad colonial.

Tomás nuñez

El primer escribano de San Juan

Los registros históricos mencionan a Tomás Núñez como escribano de juzgado de San Juan de la Frontera en el año de la fundación de la villa y lo señalan, además, de regreso en Santiago el 7 de septiembre de 1565. El acta de fundación de San Juan de la Frontera comienza así: “En este asiento y valle de Tucuma, provincia de los Guarpes, ques desta otra parte de la cordillera nevada, a trece días del mes de junio de mil e quinientos e sesenta y dos años, ante mí, Tomás Núñez, Escribano de Juzgado de estas provincias, …”. No cabe duda, que asistió Tomás Núñez, como personaje principal, a la fundación de la nueva población cuyana y ejerció el cargo de escribano en ella. Núñez había pasado a Cuyo en la expedición del capitán Don Juan Jufré y asistido al traslado y refundación de Mendoza, bajo el nombre de La Resurrección. Participó, más tarde, de la fundación de San Juan de la Frontera, donde actuó como escribano. Si bien habría obtenido un solar en el reparto de tierras de San Juan, se habría radicado en Mendoza. El nombre de Tomás Núñez figura en el plano de San Juan de la Frontera. Su solar era el correspondiente a la esquina S. O. de la manzana ubicada en el lado O. de la Plaza Mayor. Aunque no hay demasiados datos, Tomás (o Thomas) Núñez habría nacido en Chile. Habría estado casado con Inés de Villoldo y Villanueva, nacida en Buenos Aires; ambos serían padres de Doña María Núñez de Villoldo. Como rara coincidencia, aparece en los registros de época Doña María Núñez, como esposa de Juan de Villanueva Billoldo, quien había servido en Perú a la causa del Rey contra los rebeldes para llegar, en 1549, a Chile con Valdivia, siendo capitán, y encomendero y regidor del cabildo de La Imperial. Puede suponerse que los Núñez (Tomás y María) eran hermanos, casados con dos hermanos Villanueva Billoldo o Villoldo Villanueva.

Lo que sabían hacer

Antes de volcarse a la conquista, estos hombres habían tenido una profesión u oficio y algunos los ejercieron en la nueva villa. Martín Fernández de los Ríos y Tomás Núñez eran escribanos públicos; Diego Ronquillo era licenciado en Leyes y escritor; Pedro Márquez y Lorenzo Payo eran herreros; Cristóbal Sánchez de Yesti era calcetero; Bartolomé Flores oficiaba de intérprete de lenguas indígenas; Pedro Márquez y Diego Lucero eran mineros y Francisco Gómez Durán era platero.
Los primeros vitivinicultores de San Juan fueron Pedro Márquez y Diego Lucero.



Fuente:

Videla Morón, Mario: Los postergados de la gloria, publicado en San Juan en el IV Centenario, Editorial Cactus, 1962 

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Ilustración de Diego Lucero – Tomás Nuñez