Palabras en adivinanzas eróticas - Duodécima parte



De la pluma del doctor César Quiroga Salcedo

 “…No hay aquí ninguna circunstancia léxica que hiera el pudor más devoto. Pero hay sí una imagen exterior que contiene un entorno erótico o sexual. Entorno que se limita casi exclusivamente a los dos versos finales (abrí las piernas / que te van tocando). Sin embargo, hay otra imagen interior, no a flor de piel –y que en el fondo es la verdadera- que apunta a la realidad buscada y pretendida, en este caso, la tijera. ¿Cuál es el punto de conexión o abulonamiento de ambas imágenes? Una sola palabra, un significante con más de un significado que permite la bifurcación de las imágenes; en este caso ‘pierna’. Porque la tijera tiene piernas como la silla patas, y una lámpara pie. De modo que, dentro de la misma estructura poética, existe un entorno que motiva un desplazamiento semántico a partir de uno o más términos.  Y quien en la práctica domina esta circunstancia resulta un buen adivinador porque es el que sabe abandonar la imagen exterior, la grotesca y vulgar, para plegarse a la imagen interior y al entorno real.
Adivina entonces el que se evade de la significación explícita y pierde el que se aboca a la imagen exterior dejando la realidad implícita. 

1. Chis chis
abajo lo tenís.

2. En un cuarto oscuro
meto duro y saco blando.

El estudio de las estructuras poéticas de la adivinanza será sin duda enriquecido si se lo enfoca con criterios lingüísticos.


(*) Directora del Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas Manuel Alvar (INILFI) de la FFHA de la UNSJ. Miembro de la Academia Argentina de Letras

Fuente: Publicado en La Pericana, edición 400 del 30 de junio de 2024





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César Quiroga Salcedo
jugando con las palabras aída elisa gonzález