El clima de San Juan supo ser inspiración de los
poetas del terruño. Versos al viento Zonda, al calor, las interminables siestas
y un sol que reina todo el año. Pero esto es mucho más que literatura. En San
Juan prima un relieve montañoso intercalado por
valles y travesías bajo un clima templado seco.
Las amplitudes térmicas son grandes dentro del clima
semiárido de montaña que caracteriza la zona. Desde el Oeste, las altas cumbres
andinas funcionan como una barrera contra los vientos húmedos y fríos del
Pacifico. Y desde el Este, las sierras pampeanas suavizan la fuerza de los
vientos del Atlántico, disminuyendo la humedad. En la cordillera se puede vivir
un verdadero clima árido de alta montaña. Las mínimas pueden llegar a 30 grados
bajo cero y el promedio es de 5 grados en el mes más cálido. El viento viene
del oeste y el aire es seco.
En los valles cambia todo. La temperatura es más moderada y varía según la altura. Pero en los días calurosos puede llegar a los 45 grados. La provincia no se caracteriza por tener muchas precipitaciones, así que si te olvidas el paraguas no te preocupes, sólo habrá un chaparrón de vez en cuando. El famoso viento Zonda es el más característico. Es cálido, seco y llega desde el oeste. Predomina en las temporadas de otoño y primavera.
Muchos días de sol
Esta característica local hizo que sea un importante destino astronómico. Tal es así que en 2019, la provincia de San Juan, por la sanción de la Ley 27513 en el Congreso de la Nación, fue declarada Capital Nacional del Turismo Astronómico. De los 365 días del año, 300 son días de sol. San Juan cuenta con unos de los cielos más diáfanos del país y un clima y geografía privilegiado con casi 300 días de sol al año. Esta razón, permitió la instalación de varios observatorios, en principio para la investigación propiamente dicha, que luego fue dando la oportunidad a la práctica de la actividad turística y así se fue potenciando el producto Turismo Astronómico.